Para minimizar los problemas en la exportación de animales vivos, es fundamental cumplir con la normativa y aplicar buenas prácticas en todo el proceso. Lo primero, es asegurarse de que los animales cumplen los requisitos sanitarios y de bienestar establecidos por la UE y el país de destino, incluyendo certificados veterinarios oficiales. Durante el transporte, es necesario proporcionar el espacio suficiente, la ventilación adecuada, la alimentación e hidratación según la duración del viaje, y reducir al mínimo los tiempos de tránsito para evitar estrés. Además, el personal tiene que estar capacitado y poseer el certificado para transportar animales vivos de acuerdo con la normativa europea y española. Hay que planificar la logística con contenedores adecuados y documentación completa (certificados, permisos, trazabilidad), y coordinarse con las autoridades para cumplir los controles en frontera. Estas medidas garantizan el bienestar animal, reducen riesgos legales y evitan retrasos en la operación.

La legislación en materia de transporte de animales

La legislación en materia de transporte de animales vivos se basa en normas europeas y nacionales que buscan garantizar el bienestar animal y la sanidad durante el traslado.

Según el Reglamento de la Unión Europea 1/2005 (y en vigor desde enero de 2007), todos los transportistas de animales vivos que cumplan los requisitos de especie transportada y estén vinculados a una actividad económica, deben poseer además de la formación requerida, el documento acreditativo de la capacitación y portarlo durante el transporte.

El Reglamento establece los siguientes requisitos generales para el transporte de animales:

  • Evitar lesiones y sufrimiento innecesario.
  • Reducir al mínimo la duración del viaje.
  • Garantizar condiciones adecuadas para el transporte (espacio, ventilación, temperatura).
  • Personal formado y competente.
  • Documentación completa (origen, destino, duración del viaje, autorización para viajes superiores a 65 km).
  • Inspección y aprobación de medios de transporte para viajes largos.
  • Garantizar el cumplimiento de las normas y los estándares de bienestar.

En España, Ley 8/2003, de Sanidad Animal regula la protección sanitaria y el bienestar en el transporte, exigiendo certificado veterinario y condiciones adecuadas para los vehículos. La ley establece que, para transportar animales vivos, es imprescindible contar con un certificado sanitario emitido por un veterinario oficial, que garantice que los animales están aptos para el traslado y que provienen de un establecimiento con condiciones sanitarias aprobadas. Además, regula las condiciones de los vehículos utilizados, evitando que los animales sufran temperaturas extremas o espacios insuficientes.

La ley obliga a que los transportistas tengan la correspondiente licencia y a que los animales sean acompañados por documentación oficial, lo cual facilita seguimiento y controles en caso de incidencias. La normativa busca prevenir el maltrato y promover el bienestar desde el origen hasta el destino final.

El Real Decreto 990/2022, de 29 de noviembre, se aplica a los transportistas de animales vivos y a los demás operadores, sean personas físicas o jurídicas o entidades sin personalidad jurídica, que intervengan directa o indirectamente en el transporte de animales.

Este Real Decreto establece algunas de las siguientes disposiciones:

  • Autorización y registro de transportistas, medios de transporte y contenedores.
  • Formación del personal y registro de certificados.
  • Los transportistas autorizados deben tener un plan de contingencia para hacer frente a imprevistos durante el transporte.
  • El real decreto se enfoca en prevenir problemas y asegurar el bienestar animal durante todo el proceso de transporte, aplicando la normativa europea correspondiente.
  • Aclara las circunstancias en las que un movimiento de animales se considera una actividad económica.
  • Documentos de transporte y puntos de control en la UE.

Excepciones (animales de compañía sin actividad económica, invertebrados y traslados veterinarios).

Minimizar los problemas en la exportación de pollos, huevos y otros animales por alertas sanitarias

Para minimizar los problemas en la exportación de pollos, huevos u otros animales por alertas sanitarias, es clave actuar en tres frentes: prevención sanitaria, gestión de crisis y estrategia comercial.

La bioseguridad es una medida de prevención sanitaria cuyos principios básicos son:

  • Separación entre lo sucio y lo limpio: es el más importante y puede ser una separación de espacio, de tiempo o conceptual. Entre sucio y limpio deben implementarse medidas de limpieza y desinfección.
  • Limpieza: casi la totalidad de los agentes patógenos desaparecen si eliminamos la suciedad visible de una superficie. Es imprescindible para que la desinfección sea efectiva.
  • Desinfección: elimina cualquier agente patógeno residual. Depende de factores como el uso de un agente desinfectante adecuado, tiempo de contacto adecuado, concentración adecuada, buena limpieza previa, etc.

Para la gestión de crisis es importante la detección precoz y una respuesta rápida:

  • Monitoreo constante de enfermedades como Influenza Aviar (IAAP) también conocida como gripe aviar.
  • Establecer planes de contingencia: sacrificio sanitario, limpieza y desinfección y zonas de contención.
  • Evaluar la vacunación preventiva según riesgo y normativa del país destino.

Una buena estrategia comercial:

  • Anticipa escenarios críticos y define protocolos escritos para emergencias.
  • Comunica de forma transparente a clientes y autoridades para mantener la confianza.
  • Establece alianzas público-privadas para una respuesta coordinada.

Bioseguridad en granjas avícolas

La bioseguridad en granjas avícolas contempla la planta física donde está instalada. Se tienen en cuenta numerosos detalles como:

  1. La granja debe estar ubicada lejos de centros urbanos y otros sistemas productivos animales, especialmente lejos de las granjas de porcicultura. Esta medida de bioseguridad evita la movilización de agentes infecciosos.
  2. Se deben cumplir todas las normas ambientales que requiera la región. Esto previene la aparición de enfermedades mediante el buen manejo de aguas residuales, aves muertas, presencia de animales externos a la granja, buen uso de químicos, entre otras.
  3. La granja debe disponer de una entrada cómoda para vehículos y personal externo; y debe existir una zona de parqueo lejos de las aves en producción. Esta entrada y salida debe tener mecanismos de limpieza y desinfección para evitar movimiento de microorganismos y asegurar la bioseguridad de la granja.
  4. Cada área de la granja avícola debe contar con puntos de limpieza y desinfección bien señalizados, los cuales deben utilizarse permanentemente por todos los trabajadores y personal externo.
  5. La infraestructura del galpón deberá contar con protección del ambiente externo, impidiendo la entrada de insectos, roedores o aves silvestres, los cuales pueden movilizar microorganismos a las aves de producción. También debe contar con protección contra la radiación solar, vientos fuertes y lluvia.
  6. El galpón debe estar construido con materiales que permitan un lavado, limpieza y desinfección adecuados y que faciliten estos procesos. Además, debe contar con buena iluminación, sistemas de ventilación adecuados y control de la temperatura y la humedad. Todo esto mantiene un ambiente de bioseguridad para las aves y el personal.
  7. Ha de existir una distancia mínima entre los galpones que disminuya la movilización de microorganismos a través del aire, los vectores, y el mismo personal.
  8. Todas las áreas y sus respectivas actividades deben estar señalizadas para facilitar su ejecución y evitar errores operacionales.
  9. Todos los equipos e instrumentos utilizados en la granja deben tener un mantenimiento periódico que garantice su buen funcionamiento. Además, estos deberán ser limpiados y desinfectados con frecuencia.

Monitorear el cumplimiento de las normas de bienestar animal

Los proyectos europeos Welfare Quality y AWIN han dado base a la certificación Welfair de bienestar animal, la cual evalúa de manera científica y objetiva las condiciones de los animales en las explotaciones ganaderas y mataderos. El proyecto Welfare Quality estableció los cuatro principios clave del bienestar (buena alimentación, buen alojamiento, buena salud y comportamiento apropiado), mientras que AWIN (Animal Welfare Indicators) complementó estas bases con un conjunto de indicadores de bienestar animal.

El objetivo de Welfare Quality es integrar el bienestar de los animales de granja en la cadena de calidad alimentaria mediante protocolos de evaluación estandarizados, mientras que el objetivo de AWIN es desarrollar y validar indicadores objetivos para medir el bienestar animal de manera precisa.

Para la evaluación AWIN proporciona un conjunto de indicadores medibles que se utilizan junto con los protocolos de Welfare Quality.

Imprescindibles en la exportación de pollos, huevos y otros animales

Para exportar pollos, huevos y otros animales, es indispensable cumplir con documentación específica y certificaciones de salud (como certificados veterinarios y de vacunación), además de requisitos de trazabilidad y bioseguridad. La empresa debe estar legalmente constituida y seguir estrictos protocolos sanitarios, como los de la granja, en todo el proceso.

Documentación esencial:

  • Certificados veterinarios y de vacunación: Para garantizar la salud del animal y el cumplimiento de los requisitos sanitarios del país de destino.
  • Documentos de origen y salud: Se debe acreditar la pureza del animal, su origen, historial y estado de salud actual.
  • Documentación de envío: Facturas o justificantes de pago, así como un detalle completo de los animales (número, sexo, especie, peso).
  • Información de trazabilidad: Para huevos, se necesita un documento que garantice la trazabilidad del lote.
  • Permisos de exportación: Autorización de las autoridades veterinarias y aduaneras del país exportador y del país receptor.

Requisitos de bioseguridad y salud:

  • Plan sanitario riguroso: Implementar un estricto plan de bioseguridad en la granja para evitar la entrada de agentes infecciosos.
  • Vacunación: Programar y ejecutar un plan de vacunación adecuado para las aves.
  • Higiene y desinfección: Mantener un alto nivel de limpieza e higiene en las instalaciones, incluyendo el uso de vestimenta limpia y desinfección para el personal.
  • Material de empaque: Utilizar materiales de embalaje nuevos y limpios, especialmente para huevos, para evitar la contaminación cruzada.

En Triecyl aseguramos el cumplimiento de las regulaciones aduaneras

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